Hoy hemos presenciado en vivo y casi en directo la culminación de una cobardía que ha arrastrado al fango y puesto en evidencia a la clase política que nos rodea, si bien, este caso no es único, es el más doloroso.
Mazón se va; no es cierto, ese personajillo permanecerá en la memoria de todos como muestra de lo que nunca debe ser el representante de un pueblo.
Pero si analizamos la raíz de toda la ineficacia generalizada del gobierno valenciano, veremos como en su día, cuando hacia falta sacar adelante una lista del PP para las autonómicas, el recuerdo de otro gobierno corrupto seguía manchando, no había gente de valía capaz de asumir el riesgo de la herencia y ante ello, se echó mano de voluntarismo político sin mayor bagaje que la militancia de bulto; ahí, que entre los peperos valencianos la frase “ba, es un bon xiquet” fuese suficiente para dar al conocer al futuro president, y claro está, a su imagen y semejanza el amiguismo y chanchurreo a la hora de nombrar un gobierno que, demostrado está por desgracia, no ha sabido responder, cumplir con la obligación para con su pueblo.
Ahí están 365 días de mentiras e inoperancia, ahí están las victimas, que son mas muchas mas de las 229 que no están, porque los suyos se quedaron entre nosotros, son muertos vivientes, cargados de dolor y soledad; ahí están los ascensores tapiados, los locales sin puertas ni escaparates, los garajes clausurados, las hambres de justicia a tope. No, no olvidamos otras responsabilidades, que las hubo, pero a los hechos hay que remitirnos, Valencia ha vuelto a tener sus comunicaciones en funcionamiento en tiempo récord, ¿es cosa de la Generalitat o del Gobierno Central?, porque parece que asumir los hechos favorables como propios y culpar del resto es el modo de hacer política de un incompetente.
Y queda mucho para los dos gobiernos, y fue mucha la culpa de ambos en los terribles primeros 100 días, y, sin duda el pueblo sabrá discernir, separar y perdonar o no, pero nuca olvidar.
El grave peligro fruto de este año, hablando políticamente, está ahí mismo, y sin duda vuelve a tener culpables.
El voto a la derecha de Valencia, que pese a tanto y tanto, volvió a resurgir en las ultimas elecciones, no va a buscar salidas honorables a su izquierda, si cambia será a la radicalidad, aunque esta haya marcado su poder de mando al coaligarse en el anterior y aun presente gobierno, anulando en lo posible todo rastro de la personalidad indiscutible y diferente de un pueblo, empezando por la propia lengua; VOX es el temible sunami electoral, y Vox puede ser la traca final de una mascletá política sin control.
Para ofrendar nuevas glorias a España… La gloria de España esta en su diversidad, en su libertad de elegir, en el respeto a lo diferente y todo ello intentan convertirlo en una fiesta de juegos florales.
Valencia no se merece esto, Valencia es mucho más que una huerta en flor, son hombres y mujeres libres, “socarrats” (requemados) les llamaron un día a algunos por haber sufrido con fuego la opresión del mal gobernante, y a ello respondieron sintiéndose orgullosos del apodo. Hoy ahí están, en la calle día tras día demostrando su rabia y su orgullo libre. Contra el que ni a opresor llega.
Delia Tejedor.
